viernes, 9 de septiembre de 2011

Ensayo espantoso.

Me di una ducha de agua fría para ver si me despejaba un poco, me vestí normal y corriente y bajé a desayunar. Toda mi familia sentada en la mesa, como siempre. Sin hacer demasiadas preguntas, sin mirarme demasiado los ojos… eso no era como siempre, pero lo agradecí bastante. Recogiendo los platos me choqué con Mike y le di las gracias, sin que fuera demasiado cantoso para mis padres. Entonces llamaron al timbre. Fui a abrir y una nerviosísima Katrina me cogió del brazo, me subió a mi cuarto, cogió una cazadora, mi bolso, agarró a Mike con el otro brazo y cerró la puerta mientras se despedía de nuestros padres. Sin soltarnos fue corriendo calle abajo.
- ¿Se puede saber qué demonios haces, Kat? – Dijo mi hermano con una confianza bastante nueva.
-  Ya sé que los dos tenéis vuestra parejita feliz, pero yo tengo una cita y no quiero llegar tarde.
- Y Ashley?
- La recogeremos por el camino- y así fue. Yo no caí a qué se refería Kat con lo de una cita…
- No, no no no no no… yo no puedo ir…
- ¡Lucy!
- En algún momento tendrás que plantarle cara a John y decirle por qué no le has escogido a él.
- No Mike, no es que no le haya escogido a él… es que fue un calentón y Paul estaba más cerca, y…
- Osea, que quieres que todos piensen que eres una
- Sí, se lo que estáis pensando, peor no es así… no me entendéis… - Me quedé absorta en mis pensamientos, y cuando me quise dar cuenta, ya habíamos recogido a Ashley y llegado a los estudios. Llegábamos un poco tarde, así que ya estaban ellos cuatro y su séquito de técnicos y personal ensayando, pero desde la barrera del cristal pude notar las miradas de odio que se echaban entre Paul y John, y cada vez me amargaba más, porque estaba empezando a sentir algo, el problema es que era por los dos. Dieron un descanso y nos fuimos todos a la cafetería a tomarnos algo, pero era una situación tan incómoda que en cuanto pude, me escabullí y me salí a las escaleras del edificio. Se abrió la puerta y apareció George. Era con el que menos había hablado, por no decir que no había hablado nunca con él. Pensé que no me dirigiría la palabra, si quiera.
- ¿Quieres?- Pues sí, se había sentado en las escaleras junto a mí y me estaba ofreciendo un cigarro. – Menuda has armado, ¿eh?
- No me lo recuerdes, por favor.
- No te preocupes… puedes contarme lo que quieras, se guardar un secreto, y por lo que dice por ahí soy el más reflexivo de los cuatro, igual puedo ayudarte.
- En serio, George, gracias, pero no te quiero meter a ti también en el ajo…
- Bueno, en ese caso… - Se calló y se quedó allí fumándose un cigarro a mi lado, callado, sin presionarme a que le contara lo ocurrido. Por eso precisamente decidí hablar con él. Me inspiró confianza.
- Verás, es que, no sé que nos pasó ayer…
- Eh, si me vas a contar, empieza desde el principio, que yo no sé qué pasó.
- ¿Qué?
- Claro, Ringo y yo estamos perdidos… En casa se respira muy mal ambiente entre Paul y John, y suponemos que es por algo que pasó ayer… pero no es plan de preguntarles a ellos, ¿me entiendes?
- Si… Bueno, pues… - Y así le conté toda la historia. No hizo demasiadas preguntas, estuvo bien, saber que podía hablarlo con alguien.
- Así que me siento fatal. Tengo a dos de los solteros de oro de Inglaterra tras de mí y lo estropeo todo por una noche loca.
- Pues… supuestamente te tendría que dar un consejo, ¿no? Pero no sé qué decirte, si prefieres a Paul, pues vale, pero sé que no es ese el caso, así que te diría que hablaras con John, pero también sé que es muy fácil decirlo… Así que no sé, guíate por lo que sientes.
- Eso hice ayer, y que yo recuerde, no me fue nada bien… - Se abrió la puerta de un portazo y apareció John.
- Vamos George, tenemos que… Anda, ¿qué pasa? ¿Qué tú también te unes al grupo de juego?
- No me jodas, John, vamos a ensayar, hasta luego Lucy.
- Adiós George.
No sé qué hora era, pero ya había estrellas en el cielo… Sentí un impulso muy fuerte, no sé por qué vendría dado, pero sentí la necesidad de subir al cielo y coger una estrella… y quedarme allí para siempre. Así que me subí al tejado.



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